• noviembre 30, 2018
  • xaviervillacis
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El turno de Vicuña

Parecería que el edificio donde se había instalado la corrupción en el país se les cae a pedazos a quienes en el vivieron, gozaron y se enriquecieron. En su derrumbe arrastra a los no tan astutos o más visibles. Los menos desafortunados –quienes aún no están presos o prófugos-  transitan lacerados, mostrándose impúdicamente como sobrevivientes del gobierno más corrupto que se recuerde. Aunque siguen de pie se reconocen débiles frente a la embestida de intereses que aguardan la mejor oportunidad para sacrificarlos. Por eso, muchos de ellos, han optado por mantener un perfil bajo y acomodaticio. Astutos procuran sobrevivir entre las rendijas del poder.

De ese derrumbe salió corriendo la actual vicepresidenta María Alejandra Vicuña. Se volvió “Morenista” igual que muchos otrora acérrimos correistas. Como José Serrano y Esteban Albornoz, como ellos y otros, Vicuña había salido bien librada. Hasta que en medio de ese torbellino de revelaciones que caen sepultando a los que usufructuaron a lo largo de una década del edificio aliancista verdeflex, del correismo más cínico, perverso y corrupto, a la señora Vicuña le llegó su turno. Las revelaciones de los aportes forzados –o diezmos- para mantener una estabilidad laboral, según se ha denunciado, han puesto a la Vicepresidenta en terapia intensiva.

Su mayor error tal vez no esté en haberrecibido mes a mes dineros de un ex colaborador en su cuenta. Delito queterminaría por ser común de revisar todas las transferencias del total de excolaboradores de los ex asambleístas AP del pasado gobierno. El mayor error deVicuña nació en el despropósito de remplazar en la vicepresidencia a alguien aquién casi todo el país percibía igual que ella, de negarse a las rendijas delpoder. Su ambición la ubicó en el lugar donde menos encajaba y más incomodaba. Huérfanade simpatía ciudadana, carente de respaldo y poder político su salida del cargose lo percibe como algo cierto. Respaldo y poder -vale destacar- que otros aún poseeny por lo cual siguen sin caer, acomodaticios, astutos, casi silentes, pero sincaer. (O)

Columna publicada en diario La Hora, edición Los Ríos