• agosto 8, 2019
  • xaviervillacis
  • Columnas

Bienvenidas, vicealcaldesas

Como país nos hemos acostumbrado a extensas cobijas de leyes que garantizan cuantos derechos sean posible garantizar. Nuestra Constitución es una oda en ese aspecto, aunque en la práctica, derechos y justicia, es lo que más reclamamos. En esa línea está la participación de la mujer en la política. Lirismos de igualdades en casi todos los ámbitos, pero al final, en su mayoría, siguen relegadas, decorativas.

Para beneficio político de todas ellas, un par de cuencanas, Marisol Peñaloza y Paola Flores, marcaron el camino a seguir, por lo menos, al interior de los concejos municipales. Ambas concejalas reclamaron la Vicealcaldía que nuestros idílicos principios lo determinan cuando un hombre resulta Alcalde. Por lo que el GAD de Cuenca volverá a elegir vicealcalde, una vicealcaldesa.

Peñaloza y Flores, representan una revitalización a la mujer ecuatoriana en el ámbito político. Espacio donde muchas -parecería- siguen estructuradas mentalmente en la ancestral sumisión al hombre. Sumisión que me lleva a recordar una humillante claudicación de derechos políticos, por parte de un grupo de concejalas de mi ciudad, aun siendo en número, superior a los hombres en el cabildo de Quevedo.

En el Municipio quevedeño, de nueve concejales, siete son mujeres. Algo que creería no se repite proporcionalmente en otros cantones. Pero, como dicen los chicos, fue “por gusto” al momento de elegir vicealcalde. En ese evento cuatro concejalas le dieron la espalda a su género eligiendo a un hombre, acatando lo que dispuso quien ostenta el cargo de Alcalde y a la vez negando respaldar la candidatura de una mujer a la Vicealcaldía.

Para bien de ellas, lo sucedido en Cuenca, les brinda otra oportunidad. En tanto deseen reivindicar el derecho político de las mujeres y destierren de su pulso algún sometimiento ancestral, pueden inaugurar en el concejo de Quevedo -como en todos debería suceder- el derecho a la paridad de género. De hacerlo, la lucha de Marisol Peñaloza y Paola Flores habrá traído una primavera política con olor a mujer y toque morlaco en las Vicealcaldías del país. (O)

Columna publicada 1 de agosto de 2019 en Diario El Telégrafo