• 7 de abril de 2020
  • Xavier Villacís
  • Columnas

Si el mundo está obligado a cambiar ¿Por qué los ecuatorianos, luego de que esta pesadilla termine, deberíamos seguir sosteniendo un sistema político que le cierra el paso a gente honesta y lúcida en la conducción de nuestras ciudades y el país? ¿Seguirán pésimos elementos al frente de diferentes niveles de gobierno? ¿Las miles de muertes y el desgarrador dolor pasarán sin mayor cambio? La crisis humanitaria obliga a una gran transformación social. La medida del cambio dependerá de la capacidad para asimilar lo sucedido en cada uno.

Así como en Quevedo a los pobres les riegan volquetadas de plátano para que de ahí busquen comer y no se mueran de hambre, en todo el país la corrupción nos viene lanzando, desde siempre, otros tipos de ‘plátanos’ desde otras ‘volquetas’, regándonos deshonestidades, lanzándolas sobre nuestras vidas, buscando se las acepten como normal. De nada valieron las malas obras. Menos nos sirven sus justificaciones sobre falta de agua, alcantarillado, salud o educación. Al final el pueblo degradado por el hambre, deshumanizado en la muerte.

¿Seguirán los políticos corruptos limitados en lo intelectual y moral, administrando nuestros destinos? ¿Permitiremos continúe así?

Si cambia el mundo, si empiezan a romperse paradigmas económicos que sostienen -por ejemplo- al capitalismo en el seno del mismo capitalismo, porque no pensar en cambiar los paradigmas de nuestra política. Dejar de seguir aceptando que cualquier miseria es mejor a nada, cuándo lo correcto es buscar todos vivamos bien, con todo lo necesario para hacerlo con dignidad, sin permitir nos roben hasta la capacidad de darnos cuenta que el COVID19 se tomó de la mano con la permanente corrupción para matarnos más rápido.

Quedó demostrado que no hay dinero que valga ni poder que contenga la pandemia para estar seguros como país, familia o individuos, cuando se pierde capacidad de respuesta; cuando el sistema sanitario colapsa y la ayuda alimentaria, desde municipios o desde sus autoridades, queda relegada a una volquetada de plátanos. Luego de que Dios o la ciencia permitan pase la emergencia, ¿seguirán los políticos corruptos limitados en lo intelectual y moral, administrando nuestros destinos? ¿Permitiremos continúe así? (O)

Esta opinión ha sido publicada originalmente por Diario La Hora, edición Los Ríos

Xavier Villacís

Periodista. Docente/MSc. Columnista (O).